jueves, 5 de junio de 2014

Bajo la misma estrella, de John Green



Título: Bajo la misma estrella

Autor: John Green

Editorial: Nube de tinta

Año de publicación: 2012

Precio: 12,95€

Número de páginas: 304





A Hazel y a Gus les gustaría tener vidas más corrientes. Algunos dirían que no han nacido con estrella, que su mundo es injusto. Hazel y Gus son solo adolescentes,  pero si algo les ha enseñado el cáncer que ambos padecen es que no hay tiempo para lamentaciones, porque, nos guste o no, solo existe el hoy y el ahora.

Y por ello, con la intención de hacer realidad el mayor deseo de Hazel -conocer a su escritor favorito-, cruzarán juntos el Atlántico para vivir una aventura  contrarreloj, tan catártica como desgarradora. Destino: Amsterdam, el lugar donde reside el enigmático y malhumorado escritor, la única persona que tal  vez pueda ayudarles a ordenar las piezas del enorme puzle del que forman parte...
Bajo la misma estrella es un libro que ahora mismo está en boca de todos. Se ha convertido en un best-seller a nivel mundial y el estreno de su película es inminente. ¿Qué lo ha hecho tan especial?

Es una historia realista y para más inri, es una historia sobre dos chicos que tienen enfrentarse al cáncer. No hace falta que diga que con este tipo de historia acabas deprimido y compadeciéndote de los personajes. Muchas veces las lágrimas corren sin control en el lector incauto.
No es el caso de esta novela. Los personajes no te inspiran lástima. O más bien, no están hechos para inspirar lástima. Su vida es algo más que su enfermedad. Tal vez ese es uno de los motivos por los que está teniendo tanto éxito: no caen en el melodrama ni en el Oh, pobre, tiene cáncer, lloremos su desgracia. De hecho, la protagonista, Hazel Grace, odia profundamente que la gente se compadezca de ella.

Pero que no caigan en el melodrama no significa que el libro no sea crudo. Claro que es crudo, sobre todo al final. Porque, al fin y al cabo, la sombra del cáncer sigue planeando sobre ellos. Siempre está el peligro de un nuevo rebrote de la enfermedad. Pero a pesar de todo esto (y en especial gracias a Augustus) los personajes viven la vida y la disfrutan. Hay muchas partes que te hacen esbozar una sonrisa de oreja a oreja. ¿Por qué? Pues porque son bonitas y esperanzadoras. O porque te partes de risa con ellas.

El libro tiene algún que otro fallo, claro, no todo va a ser perfecto y maravilloso. ¿Soy la única a la que le parecía inverosímil que a todo el mundo le parezca normal que una chica vaya sola con un chico que acaba de conocer a su casa? ¿O la que recela de ese medicamente milagroso que curó a Hazel? Pero que no cunda el pánico, el resto del libro es bastante bueno.

Por otro lado, John Green deja ver parte de sus ideas tanto en Hazel como en Augustus. Muchas veces acaban en conversaciones existencialistas sobre la vida y la muerte, lo cual es bastante lógico teniendo en cuenta que ambos han estado en el límite entre ambas. Augustus le teme al olvido. ¿Y quién no? ¿Quién no quiere que se le recuerde por algo? Os puedo asegurar que mucha gente se verá reflejada en ese pensamiento.

Los personajes, sobre todo los principales, están muy bien definidos. Tengo que destacar a Augustus porque, aunque a veces se me hacía un tanto irreal de lo perfecto que era, me encantó el cariz que toma su personalidad hacia el final y que te hace darte cuenta de que no todo es lo que parece, que él no es tan perfecto como parece y que también tiene sus debilidades.
Hazel también me gustó mucho. Ya he dicho que no cae en la autocompasión ni en el melodrama. Se toma su situación con resignación, sí, pero no se deja llevar por la pena en ningún momento. Además, es consciente de la carga que su enfermedad es para sus padres. Es cierto que en algún momento tiene una venada adolescente rebelde, pero por lo general es una buena protagonista, cosa que parece escasear entre las novelas juveniles con protagonistas femeninas.

Ahora hablaré del final, así que si no te lo has leído y no quieres tragarte spoilers, vete hasta el siguiente párrafo.

Yo no soy de llorar con libros, películas, etc. De hecho puedo decir las veces que he llorado con los dedos de la mano. Sin embargo, este libro sí que consiguió arrancarme unas lágrimas, pero ni de lejos todas las que esperaba por los comentarios que había ido leyendo por ahí. Es un final muy triste, y creo que lo que más me impactó fue esa reflexión que hace Hazel poco después de que se muera Gus: que él, que tanto temía al olvido, iba a ser olvidado. Nadie salvo unas pocas personas iban a recordarlo.




En fin, este libro me ha gustado bastante. Cuando empecé a leerlo ya sabía cómo iba a acabar (cuidado con Tumblr, te clava puñaladas por la espalda cuando menos te lo esperas), así que igual por eso no lo disfruté todo lo que habría podido. Pero es un libro que merece una oportunidad aunque peque en algún momento de los defectos de la literatura juvenil. Ahora que se ha vuelto tan famoso no paran de llover tanto buenas como malas críticas en las que se dice que está muy sobrevalorado. Es posible, pero os animo a leerlo para ver si es cierto.


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