Título: El aliento de los dioses
Título original: Warbreaker
Autor: Brandon Sanderson
Año de publicación: 2009
Editorial: Nova | Ediciones B
Número de páginas: 688
Precio: 21,00€
Hace años, el rey de Idris firmó un tratado con el reino de Hallandren. El rey Dedelin enviaría a su hija mayor, Vivenna, para casarse con Susebron, el rey-dios de Hallandren. Vivenna ha sido entrenada durante toda su vida para ser una novia adecuada para Susebron y así cumplir con su deber y ayudar a forjar una paz estable entre Hallandren e Idris. Ese era el plan hasta que el rey de Idris envía a su hija Siri, desobediente e independiente, en lugar de Vivenna. Siri intenta encontrar su lugar en la corte de Susebron, pero mientras lo intenta descubre la verdad oculta sobre el rey-dios.
En Idris, su hermana Vivenna está preocupada y teme que Siri no esté preparada para esa nueva vida, por lo que decide viajar a Hallandren. Allí se reúne con la gente de Idris que trabaja en la capital, T'Telir, y comienza una nueva vida de espionaje y sabotaje. El plan de Vivenna es rescatar a Siri, aunque tal vez ni necesite ni desee ser salvada.
![]() |
La prueba del delito |
El aliento de los dioses transcurre en su mayor parte en la ciudad de T'Telir, capital de Hallandren, donde vive y reina el rey-dios en una sociedad con una curiosa religión que adora a los dioses retornados. Siri y Vivenna, por su parte, provienen de Idris, un país al margen de Hallandren con otra religión casi opuesta a la de sus vecinos. Sin embargo, el aliento y los colores son pilares centrales en ambas, adorados en una y condenados en la otra. Esta magia (aunque en el libro no se habla en ningún momento de magia) que crea Sanderson es tal vez lo que más llama la atención del libro. Coge elementos ya existentes (el concepto de alma en este caso) y los moldea a su antojo hasta darle una apariencia nueva y un significado distinto. Crea una nuevas reglas para ese concepto y juega con ellas. Sumándole a todo esto una historia original y con una interesante trama política.
Pero nada de esto no sería posible si no tuviera unos personajes a la altura de la historia. Por una parte tenemos a los tres personajes que protagonizan los capítulos, Siri, Vivenna y Sondeluz. Sondeluz me ha parecido el personaje más trabajado de toda la obra y el más entrañable, aportando humor y falta de seriedad pero escondiendo unos dilemas que demuestran la profundidad del personaje. A través de estos tres conocemos a una infinidad de personajes secundarios que no por ser secundarios dejan de estar trabajados y ser carismáticos. Hablo de Vasher, Susebron, Denth o Llarimar. Personajes que llevan la historia tanto como los protagonistas y que deparan más de una sorpresa (y que dan un vuelco inesperado a la trama).
Lo que sí he notado es que a la trama le ha costado arrancar. Sanderson invierte muchas páginas en desarrollar un mundo y unos personajes complejos, a veces ralentizando la historia. Pero el estilo es agradable de leer, sencillo y claro, así que la lectura se disfruta. Y a riesgo de sonar contradictoria, voy a decir que eché en falta una mayor explicación de la religión y la magia (no debería llamarla así, pero para que me entendáis). ¿Qué son los Tonos Iridiscentes? ¿Es cierto lo de la divinidad de los Retornados? ¿Y Austre? Son preguntas que me hacía durante la lectura y que quedaron sin respuesta. Espero que Sanderson las aclare en las secuelas que va a escribir. Porque sí, va a haber más novelas ambientadas en este mundo (aunque no es seguro que con los mismos personajes). Aunque queda todo muy bien cerrado, el epílogo da a entender que se podría continuar la historia por ahí.
Así que si estáis buscando un libro con buenos personajes, una trama entretenida y con algún giro inesperado, además de ser rica en elementos fantásticos, este es el libro. Y no está mal para empezar con Sanderson.



