Título: Hacia rutas salvajes
Título original: Into the wild
Autor: Jon Krakauer
Año de publicación: 1996
Editorial: B de Bolsillo
Número de páginas: 211
En abril de 1992, Chris McCandless, de 24 años, se internó, solo y apenas equipado, por tierras de Alaska. Había regalado todo su dinero y abandonado su coche, y soñaba con una vida en estado salvaje. Cuatro meses más tarde, unos cazadores encontraron su cuerpo sin vida. Su historia, difundida en un reportaje de Jon Krakauer, suscitó una agitada polémica: para unos, era un intrépido idealista; para otros, un loco y un ingenuo sin el menor conocimiento de la naturaleza.
El drama real que inspiró la aclamada película dirigida por Sean Penn. El misterio sobre los motivos de McCandless y su visión particular del mundo no dejarán indiferente a nadie.
Perdonad que haya tardado tanto en dar señales de vida, pero
es que el libro que quería traeros hoy es un poco más difícil de lo normal. No
es un libro donde se pueda comentar el estilo del autor, la imaginación del
autor o la creación de personajes. Eso no es lo importante. Este libro cuenta
una historia real, la historia de Chris McCandless, y como tal hay que
centrarse más en lo que cuenta y no en el cómo lo cuenta.
Al principio del libro se le pide al lector que se forme una
idea sobre Chris. El autor va desgranando a lo largo de las 200 páginas del
libro los motivos que le llevaron a hacer lo que hizo, además de mostrarnos cómo
era, qué pensaba, en qué creía. El autor hizo un extenuante trabajo de
investigación. Preguntó a los familiares de Chris y a las personas que conoció
en su camino, visitó los lugares donde estuvo y leyó los libros que Chris dejó
atrás. Pisó donde él pisó, todo ello para tratar de imaginarse (porque nunca
podremos preguntárselo) qué cruzaba por la mente de este muchacho que tenía
todo lo que pudiera necesitar y lo abandonó para encontrar un amargo final en un
autobús abandonado en mitad de Alaska. También añade anécdotas propias y de otros aventureros, pero creo que esas partes son bastante más precindibles y a veces un poco aburridas.
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Una de las fotos que se han hecho más famosas. Chris en el autobús. |
En mi opinión, quedarse sólo en el ¿qué piensas de Chris
McCandless? es quedarse a mitad. Porque todos nos podemos formar una imagen de
él, pensar en si nos caía bien o no o si fue un estúpido al irse a Alaska tan
mal preparado. A mí misma me caía algo mal al principio del libro y algunos de
sus comportamientos me parecen bastante reprochables. Mucha gente se queda en
eso y no ve más allá (sólo hay que meterse en Goodreads y ver la gente que le
da mala puntuación al libro por su opinión sobre el protagonista). Lo que de
verdad me ha gustado de este libro es que me ha hecho pararme a pensar y
reflexionar sobre la vida, la naturaleza y su influencia sobre nosotros, la
sociedad que hemos creado y el tiempo que tenemos para vivir. Darme cuenta de
que la vida es demasiado corta e impredecible como para perder el tiempo con
tonterías. Sí, suena a lo de siempre, lo sé. Pero eso es lo que a mí me ha
dicho este libro, esta historia. La gracia es que a cada persona le dice una
cosa distinta.
Tal vez una de las cosas que más me han impactado del libro es que sea una historia real. Que hubiera alguien que decidiera irse
y huir de todo siguiendo sus ideales, que confiara en poder vivir en armonía con la naturaleza, que
pasase las penurias que pasó él y finalmente acabase como acabó. Saber que Chris
McCandless vivió de verdad. Ver sus fotos. Leer con avidez, aunque ya sepas el final, para saber qué pasó, por qué pasó. No ha sido el primero ni será el último que lo intentó, pero ha
sido su historia la que se ha dado a conocer gracias a Krakauer.
EDITO. Como por ahí abajo lo han preguntando, voy a
contestar yo también qué pienso de Chris. No ha sido fácil decidirlo, porque
como he dicho en el comentario, al principio no me cayó especialmente bien. Aún
no sabía demasiado de él y sus acciones me parecían bastante egoístas. Eso sí,
había cosas que me gustaban mucho. Tenía unos ideales marcados, sí, y una
conciencia social muy fuerte. Su “obsesión” con la naturaleza que le venía de
haber leído a unos autores que en realidad nunca estuvieron en contacto con
ella me hacía mucha gracia. Y luego está el hecho de que fuera capaz de vivir
de acuerdo a esos ideales (con algunos de los cuales yo coincido). Seguramente
el mundo iría mejor si hubiera más gente que fuera capaz de vivir de acuerdo a
lo que piensa. Y ni siquiera hace falta irse a Alaska para ello. Cada uno puede
aportar su granito de arena y hacer del mundo (y de sí mismo) un lugar mejor.
Todo esto no quiere decir que Chris me pareciera una
buenísima persona. Creo que actuó egoístamente en muchos momentos y que su cabezonería
fue fatal para él. Confió demasiado en sus habilidades y en su “ya me las
apañaré” y acabó bastante mal (aunque no fuera enteramente por su culpa). Pero,
¿quién soy yo para criticar? Al final le acabé cogiendo cariño y lo pasé mal
conforme me acercaba al final.
Por eso le agradezco a Krakauer que escribiera este libro y
que nos mostrara la vida de Chris. Porque te hace preguntarte qué estás
haciendo con tu vida, si merece la pena y si el día de mañana estarás orgulloso
de lo que has hecho. Porque te hace pararte y pensar.
Y vosotros, ¿qué opináis de Chris McCandless?